Compra para entrar a vivir
Has firmado y quieres fechas. Presupuesto escrito, oficios coordinados y una entrega limpia.
Reformar un piso en Sevilla casi nunca es “pintar y poco más”. En el centro, Triana o bloques de los 60 hay plomo, tabiques que no cuadran y cocinas que no se pueden usar. Hacemos la reforma del piso entero o por estancias, con un solo equipo.
Encajamos con quien acaba de comprar, hereda o lleva años aplazando la obra. Visitamos, te decimos qué hay que tocar de verdad (instalaciones, humedades, distribución) y qué puede esperar.
El presupuesto va por partidas. Así decides si haces integral, cocina y baños, o una primera fase para entrar a vivir.
Un piso de 70 m² en el casco no se reforma igual que uno de 110 en Nervión. En el primero mandan el acceso, las bajantes y los vecinos. En el segundo, cómo abrir la cocina y actualizar baños sin tirar lo que aún sirve.
Si el piso es para vender o alquilar, te decimos qué partidas recuperan valor y cuáles son gasto inútil. No hinchamos la obra para facturar más metros de alicatado.
Quien quiere un piso habitable o vendible, no el “low cost” que se desmonta en un año.
Has firmado y quieres fechas. Presupuesto escrito, oficios coordinados y una entrega limpia.
Hay que vaciar, ver humedades y decidir si integral o por fases. Lo vemos en la visita.
Cocina, baños y pintura bien hechas venden. Evitamos lujos que no recuperas en el precio.
Sí. Es de lo que más hacemos: instalaciones, baños, cocina y, si toca, la vivienda completa. Visitamos antes de presupuestar.
Sí. Muchos clientes empiezan por cocina y baños. Te decimos qué conviene hacer ya para no picar dos veces.
Sí. Priorizamos lo que se ve y lo que no falla (agua, luz, ducha). El presupuesto se adapta a recuperar valor, no a un catálogo de lujo.
Barrio, metros y si es para vivir, vender o alquilar. Concertamos visita y te dejamos partidas por escrito. También puedes escribir por WhatsApp al 644 72 48 04.